De WhatsApp a inteligencia artificial: los programas que enseñan tecnología a mayores de 60 en Argentina
La brecha digital tiene un programa para cerrarla
En 2026, la alfabetización digital para adultos mayores dejó de ser un proyecto piloto para convertirse en política pública concreta en múltiples provincias argentinas. El salto más significativo: ya no se limita a enseñar a usar WhatsApp. Los programas más avanzados incluyen formación en inteligencia artificial.
San Juan lanzó EsencIA, un programa gratuito desarrollado con la Fundación Eidos Global y respaldo de Google.org que capacita a mayores de 50 en herramientas de IA. No es un curso genérico — está diseñado específicamente para que personas sin conocimientos técnicos previos entiendan y usen tecnología que la mayoría de los jóvenes todavía no domina.
El mapa de programas en 2026
Buenos Aires (CABA): la Secretaría de Bienestar Integral capacita en más de 150 puntos estratégicos de la ciudad, con formadores especializados en encuentros presenciales y virtuales.
Santa Fe: la Defensoría del Pueblo sostiene un programa de alfabetización digital orientado a trámites previsionales y banca electrónica.
Esquel (Chubut): el municipio lanzó cursos de WhatsApp, redes sociales, trámites online y computación básica, abiertos a adultos sin conocimientos previos.
ANSES + Plan Nacional de Inclusión Digital: entrega de más de 800 tablets del programa +Simple, con contenidos específicos: juegos cognitivos, trámites previsionales y banca electrónica.
Los programas de inclusión digital en Argentina ya operan en más de 150 puntos de capacitación presencial.
Más que tecnología: seguridad y autonomía
Un componente crítico de estos programas es la educación en ciberseguridad. Los adultos mayores son el grupo más vulnerable a estafas digitales — phishing por WhatsApp, llamados falsos de bancos, links fraudulentos. Los talleres dedican módulos específicos a reconocer situaciones de riesgo.
El objetivo no es solo que aprendan a usar un celular: es que ganen autonomía. Hacer un trámite en ANSES sin depender de un familiar, consultar el saldo del banco sin ir a la sucursal, hacer una videollamada con los nietos sin que alguien les configure la app.
Lo que falta
Los programas existen, pero la cobertura sigue siendo desigual. Las grandes ciudades tienen opciones; los pueblos del interior, no siempre. La conectividad en zonas rurales sigue siendo un cuello de botella que ningún curso puede resolver.
Enseñar tecnología a mayores de 60 no es caridad: es justicia. Una generación que construyó el país merece no quedar afuera del mundo digital que ese mismo país creó.